viernes, 19 de marzo de 2010

Santos Vega La Pelicula





Santos Vega

Fecha de Estreno: 22 de julio de 1971

Dirección: Carlos F. Borcosque (h)
Guión: Arturo Pillado Mathew
inspirado en el poema de Rafael Obligado,
la novela de Ricardo Gutiérrez
y el libro de Robert Lehmann-Nitsche

Equipo Técnico:

Fotografía: Julio Duplaquet
Música: José Larralde
Escenografía: Josefina Robledo y
Vestuario: Josefina Robledo
Montaje: Gerardo Rinaldi

Sonora - Eastmancolor
Apta para todo público
85 minutos

Santos Vega la película que protagonizo José Larralde contiene música especialmente compuesta y ejecutada por este destacado artista. El sentimiento y sinceridad con que este interprete vierte sus propios poemas o los versos de Rafael Obligado impresionan aun sin ver las imágenes, por la fuerza y espontaneidad con que están dichos. Es de destacar la participación de Mataco Soria en el mano a mano entre Carmona y Santos Vega. La introducción y final, así cono los de mas temas que complementan la música de la película, muestran la versatilidad, sinceridad y autenticidad de José Larralde.

Intérpretes:

José Larralde , Ana María Picchio
Walter Vidarte ,Juan Carlos Galván
Carlos Carella , Mataco Soria
El Soldado Chamamé , Néstor Paternostro
Romualdo Quiroga , Alberto Grasa
Chela Jordán , Marta Méndez
Salvador Pecorelli , Omar Gutiérrez Pardo
Julio Pardo , Pedro del Basto
Roberto Silva , Walter Méndez
Facundo López , Federico Frontini


Biografia de Rafael Obligado y Poemas:


Reseña Biográfica del Protagonista Don Jose Larralde :

http://www.donjoselarralde.com.ar/jl/index.htm

jueves, 4 de marzo de 2010

Pedro Boloqui Poeta Gauchesco

Pedro Boloqui, poeta de la pampa de antes:
Articulo del Señor Horacio Ortiz ( Rincón Gaucho Diario La Nación)

No le hizo falta alejarse de su pago para ser bastamente conocido y lograr que su nombre perdurara pues la gauchesca gana hondura en Pedro Boloqui.
Nació el 30 de junio de 1908 en la estancia La Belén, en la localidad bonaerense de Manuel J. Cobo, donde su padre era capataz. La considerable distancia entre ese establecimiento y la escuela fue el motivo por el cual aprendió a leer y a escribir con ayuda de su madre, en su casa. Su infancia estuvo empapada de imágenes criollas que marcarían el resto de sus días y que volcó con enorme fidelidad años más tarde, en su obra poética.
Ya instalado junto a sus padres en una chacra cercana a la ciudad alternó su vocación por la escritura con otras actividades como el reparto de leche en el pueblo y, asociado con un amigo, el manejo de una forrajería en la que se organizaban guitarreadas que acortaban las horas y achicaban las reservas del comercio, que, finalmente, cerró.
En 1936 ingresó como meritorio en la Policía, donde empleó su diplomacia para conciliar entre las partes comprometidas en los conflictos propios de una localidad en la que todos se conocían; ya publicaba sonetos y poemas en el diario El Fomento y en la revista Juventud .
Al mismo tiempo empezó a participar en obras teatrales de aficionados, algunas de las cuales se basaron en guiones que él mismo escribió. Esas intervenciones le sirvieron para estrechar vínculos con instituciones como el Club Independiente, para el que escribió las letras de la marcha y el himno a Rivadavia, que hasta hoy es el símbolo musical de la Escuela Nº 33. Es esa, quizás, la etapa más prolífica de Boloqui, cuyos poemas son musicalizados por Pedro de Ciervi, Orlando Urruspuru, Tomás Acuña y Juan Antonio Francesi, entre otros. Como corolario de esa época edita en 1940 Viento arriba , el primero de sus libros y en 1946, De vuela y media . Años más tarde, se trasladó a Chascomús, donde tuvo a su cargo el Museo Pampeano hasta 1955, cuando fue separado del cargo luego del golpe militar. Retornó a Lezama y se casó con Ana María Píccolo, bella lugareña, veinte años menor que él, con la tuvo tres hijos.
"Fue mi primer y único amor, un compañero increíble", dice Ana María, musa que influyó en el poeta para la creación del poema "Tú". Es ella también quien recuerda, entre muchas anécdotas, que una tarde golpeó la puerta de su casa un hombre alto, con una guitarra y un pequeño portafolios. Era Atahualpa Yupanqui, que esa noche cantaba en un club del pueblo y había adelantado unas horas su viaje para visitar a Boloqui, su admirado amigo.
Sus escritos se referían a sucesos y costumbres propias del medio en el que siempre estuvo inmerso. Veamos por ejemplo, el poema Lo que es lindo : "Dormir en algún rancho con hendijas/ donde puedan espiarse las estrellas,/ mientras mueren de a poco las brasitas/ apagando su luz lo mismo que ellas."
Más romántico se torna en ¿Será él? , que dice en su décima inicial: "Sobre el brocal que resguarda/ el viejo pozo aguatero/ con su percal dominguero/ la moza, sentada, aguarda./ Se ve en lo inquieto que tarda/ quien su cariño presiente,/ porque llevando a la frente/ una mano espera alerta/ la vieja huella desierta/ donde no asoma el ausente."
Boloqui fue, además, creador de la peña El Cencerro y en 1967 editó Tropilla surera , su último libro. Omar Moreno Palacios, Mario Pardo, Los hermanos Abrodos, Suma Paz y Alberto Merlo se sumaron a los musicalizadores de su obra e hicieron una gran contribución a la difusión de la misma. Su indiscutido prestigio profesional, a pesar de que le aportó escasos réditos económicos, le permitió frecuentar a bohemios trasnochados hasta su muerte, el 11 de febrero de 1971.
Si fuera preciso destacar uno de sus poemas, nadie dudaría en citar al menos un fragmento de Aromas de tiempos viejos: "Paisano vengo de lejos/ por huella de evocaciones/ y traigo con mis canciones/ aromas de tiempos viejos./ Moros pampas y azulejos/ cuentan mis trovas señeras/ y al ir pechando tranqueras/ que a nuestro ayer se cerraron/ paso, como antes pasaron/ en tropel las montoneras."

Algunos Poemas de Don Pedro:

Escuela gaucha

Estaba el potro ensiyao
en la playa, campo ajuera,
pa que Nicasio subiera;
un hijo de Pancho Aldao.
El viejo lo había agarrao
con atención al bagual;
una mano en el bozal
y otra en la oreja de modo,
que tapaba con el codo
el ojo del animal.

El mozo, el basto tantió
pisó el estribo y liviano,
como puesto con la mano
sobre el recao se quedó.
El pingo medio se arquió
como arroyando el peyejo,
y ansina entonces el viejo
viendo a su gaucho prolijo,
estas palabras le dijo
dándole fe en su consejo:

"Güeno m'hijo; haga coraje
y apriete bien las rodiyas,
qu'es capaz de hacerse astiyas
beyaquiando este salvaje.
Priéndaselé y aunque raje
la tierra en cada bufido,
mire siempre precabido
la cabeza del sotreta,
cosa que en cada gambeta
¡no lo haye desprevenido!

Incline el cuerpo pa atrás
estribe corto y seguro,
cosa qu'en caso de apuro
me le eche el "dos" ahí nomás.
Háchelo bien si es capaz,
no le mezquine rodaja,
pues siempre tiene ventaja
salir marcando el rigor;
de no, ande muestre temor
dejuro hay mesmo lo baja...

Dijo el mozo: ¡largueló!
pegó el viejo la cuerpiada,
y como ánima endiablada
la polvadera dejó.
Tuito el campo beyaquió
pero el mozo, sin recelo,
como nacido en el pelo
iba gritando de intento,
y el viejo decía contento;
¡Estos son los de mi suelo!


Milonga para mi Gallo

Anunciador de alboradas visitas y cerrazones,
su origen de cimarrones la grita a las pampereadas.
Con las espuelas "trabadas" luce su estampa machaza.
Y si alguna bataraza cede a su intento amoroso
saca pecho, y canta airoso como el gaucho de mi raza.

Muestra la cresta cortada por picotones en duelo.
Y le cae, como un pañuelo la golilla colorada.
Siempre alerta la mirada vigila atento el plantel.
No sea que alguna infiel le acepte a un pollo un floreo,
y olvide que en su rodeo no aparte nadie mas que él.

Su relumbroso plumaje parece un poncho barcino,
que levantó en el camino por precauciones del viaje.
Nunca mezquina coraje ni se acoquina por nada,
y al soltar la clarinada cuando hecha el cuerpo hacia atrás,
¡se parece a un capataz ordenando a la peonada!

Sabio en cuestiones de amor sin preferencia en el pelo,
no causa envidias ni celos y es con todas cumplidor.
Cuando alguna polla flor viene, mimosa, a su lado,
como criollo enamorado que de su astucia hace gala,
le tiende el fleco del ala y ensaya un "escobillado".

Y así, feliz y orgulloso pasa cantando las horas,
entre tantas ponedoras que lo adoran como "esposo".
Yo pienso, al verlo dichoso que ojalá al hombre también,
la misma ciencia le den para que al fin con fortuna,
pueda arreglarse con una como mi gallo con cien!

Desvirando

Si alguna vez los recuerdos
Con un pesar me acorralan;
Pensando en tus ojos negros
Vuelvo a ganar las bagualas.

Es, como si algo me diera,
No se que fuerzas extrañas,
Para empujar, puerta afuera,
Las amarguras del alma.

Recoje el poncho la pena,
Prende el candil la esperanza,
Y el corazón, abre huella,
Con la sonrisa más gaucha.

Vuelvo a templar con cariño
Las cuerdas de mi guitarra,
Punteo,de vicio,un estilo,
O endulzo alguna vidala.

Canto, y al oirme, en los Moyes,
Canta también la Calandria,
Y hasta el Zorzal me responde:
Sólo tu trino me falta…

Y mientras en el fogón
Se hacen brasitas de Tala,
La pava y el cimarrón
Parece que te esperarán!

viernes, 19 de febrero de 2010

Victor Velazquez un Criollo de Ley



Biografia de Víctor Velázquez Nació en Altamirano Norte, departamento Tala, de la Província de Entre Ríos, en 1931, siendo poco más que un niño un dia dejó su pequeño pueblito en el “Abra del Chajá”, portando una humilde guitarra pobremente encordada y los bolsillos llenos de sueño.
Emigró a Bs. As. con la esperanza y la fe natural de llevar su canto a otros lugares del mundo; pero joven y sin experiencia, no advertía cuanta dureza le deparaban aquellos caminos que habría de transitar. Tenaz y desafiante, afrontó los obstáculos sin prisa pero sin pausas. y desde entonces, los caminos de todos los rumbos de la patria se fueron abriendo para que pase su alma entera y su corazón ancho, ofreciendo el trueque del canto por el amigo, de un trago cordial por una mano apretada.

Comienzos de Victor VelázquezVíctor Velázquez actuó por primera vez desde los micrófonos de Radio Rivadavia, a la edad de veinte años, en la audición “Voz Entrerriana” que, por su índole, representó para él un pedazo del amado terruño nativo transplantado a la gran capital.

Consciente de su responsabilidad, el joven cantor se aplicó a honrar aquel espacio radial con interpretaciones hondamente sentidas, y pronto contó con abundantes admiradores. Ello lo impulsó a ensanchar los campos de su desempeño, recorriendo en giras algunas ciudades del interior del país y desdoblando su labor artística entre las presentaciones personales en los escenarios de salas cinematográficas y la intervención en emisiones locales de radiofonía.

Ante las cámara de televisión de Canal 7, de Buenos Aires, tuvo primero elogiada actuación junto a Celia Queiró y Jorge Lanza, para lucirse después en el mismo canal interviniendo en un ciclo de siete meses que en la oportunidad cumplió el muy gustado programa "El patio de Jaime Dávalos".

Víctor Velázquez, presencia viva de Entre RíosVíctor Velázquez integró posteriormente durante un año la espectacular compañía de bailes y canciones de Joaquín Pérez Fernández. Viajó luego a Montevideo donde oyentes y videntes pudieron apreciarlo en sus actuaciones en las emisoras radiofónicas El Espectador y Carve y el Canal 10 de televisión. Gran paso adelante en su carrera habría de constituir su trabajo en los sets de dicho Canal 10, de tierra uruguaya, pues se convirtió en titular de su esquicio artístico -"La peña de Víctor Velázquez"- y obtuvo consagración triunfal con el premio Ariel de 1964.

En su retorno a la Argentina trajo las primicias de su entusiasta quehacer artístico a las ondas de Radio Belgrano y Radio Splendid, eficaz tarea que completó brillantemente con la grabación de su primer disco para Discos London. Digna de destacarse en la foja de Víctor Velázquez, en 1966, ha sido su relevante participación en la justa folklórica titulada "La semana de Santos Vega", que le deparó el merecido premio en canto y recitado.

En años posteriores, Víctor Velázquez produce en su país una copiosa y fecunda obra discográfica, nutriéndose del paisaje de nuestro país, recorriéndolo de norte a sur, de este a oeste con Jaime Dávalos, Luís Landrisina, Joaquín Pérez Fernández o solo con su guitarra.

En la década del setenta viaja a España, donde un L.P. editado en ese país caminaba con éxito. Durante tres años consecutivos realiza giras por distintas ciudades y otros países de Europa. La obra: “Fulgor y Muerte de Joaquín Murieta” de Pablo Neruda, grabada con otros interpretes, genera desbordante entusiasmo, sobre todo en la juventud española, en tiempos difíciles donde los últimos coletazos de la represión franquista se hacían sentir.

En su andar por los caminos, la vida lo premia con la amistad de Don Atahualpa Yupanqui, con quien compartió muchos momentos como también los temas: “La Guitarra y el Cantor”; “La Luna sobre el Río Paraná”; y “Canción al Río Uruguay”.

Víctor Velázquez en JapónTras la partida de Don Atahualpa, un empresario japonés propone a Víctor Velázquez homenajear al músico desaparecido, inaugurando en Japón el “Templo Atahualpa Yupanqui” además de realizar una serie de recitales, en ciudades de ese país. Habitualmente Atahualpa decía: “La Universidad del cantor son los caminos”; y hasta nos parece paradójico para un cantor como Víctor Velázquez, donde su universidad fueron los caminos que las Universidades de Minnesota, Wisconsin, San Clause, Carolina del Norte, y del Sur de EEUU de Norteamérica, lo requirieran para tomar e intercambiar conocimientos sobre la cultura y música de nuestro pueblo.

También actuó en el “Primer Simposium del Gaucho” - como único exponente de nuestro país – así como en el “Auditórium de Naciones Unidas”. Podríamos agregar que: “Como es el agua fresca al sediento, así lo es la sabiduría popular a quienes no la menos precian”.

Su actuación en el Teatro Colón de Buenos Aires, junto a otros artistas de primer nivel, lo llenaron de profunda satisfacción por lo que significa – dice: Que éste teatro abriera las puertas a cantores populares para que expresen su música en otros niveles sociales del país.

En enero del 2008, por decreto de Alcaldía, es nombrado embajador cultural de su ciudad, Villaguay.

El 22 de agosto de 2008, recibió de la mano de la Diputada Cristina Crémer de Busti, la distinción de Mayor Notable 2008, en una gala organizada por la Comisión de Cultura que preside el diputado Jorge Coscia, y que tuvo lugar en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina.

A finales del 2008, realiza una gira por España, actuando en el Teatro Paladium de Anglès - Girona - y en diversos locales artísticos de Galícia.

En sus dichos dice sentirse agradecido a Dios por la porción de vida que le ha dado y a la gente que lo acompañó y lo acompaña en su trayectoria artística como personal:

Siempre algo debemos aprender;
La sensatez no menosprecia las enseñanzas
Nos hace conocer razones prudentes
Adquirir, instrucción, justicia y equidad
Da sagacidad a los ingenuos
Y cordura a los jóvenes


Algunos Vídeos de Don víctor Velázquez
















Actuación en la Ciudad de Crespo Provincia de Entre Ríos
Donde aparte de interpretar Don Víctor cuenta algunas anécdotas
Vídeos Cedidos por Diego Luciano Cabrera






http://www.crespo.gov.ar/area/conozca-crespo/



Discografia

Galería Fotográfica

Contacto

Web: http://www.victorvelazquez.net/

lunes, 15 de febrero de 2010

Alberto Fuggini, un paisano surero en España



Alberto Francisco Fuggini nacido en la ciudad de Buenos Aires República Argentina en 1960,hasta los 9 años vivió en Necochea (Pcia Bs As) luego su familia se trasladó a Córdoba (Villa Carlos Paz) Aficionado a la guitarra, si bien sus primeras experiencias musicales están en el Rock Nacional de los 70, su búsqueda de una identidad musical lo fue llevando por distintos y variados caminos hasta llegar al folclore argentino con una marcada raíz "surera", comenzó sus estudios de guitarra clásica con Don Rodolfo Candi en 1977, si bien ya llevaba dos años tocando a partir de encontrar a este gran profesor, es que dio un valor preponderante a la técnica de la guitarra clásica, luego en su juventud en Brasil conoció desde músicos autodidactas hasta grandes concertistas de los que se nutrió de valiosos conocimientos tanto en la música popular como en la de conservatorio, su formación autodidacta lo impulsa a aprender flamenco entre 1989 y 1990 en la conocida academia "Amor de Dios"en Madrid donde hacía acompañamiento para baile. Sus actuaciones en público siempre han estado ligadas a círculos de intelectualidad e investigadores de la música de raíz, ha actuado en diversas ciudades de Sudamérica: La Paz, Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), Cuzco (Perú), Porto Alegre, Curitiba, Sao Paulo, Río de Janeiro (Brasil), en innumerables ciudades de su país (Argentina), en Madrid y Torrevieja (España). El CD "Algunas Milongas" lo grabó en Torrevieja (Alicante-España donde reside desde 1989) Entre enero y febrero de 2008, de manera totalmente artesanal en su casa, es una pequeña recopilación de temas propios y de Don Atahualpa Yupanqui. Su segundo CD "Pampa y Sierra" son once temas todos compuestos por el, también es un trabajo artesanal como el primero, grabado entre los meses de octubre y noviembre de 2008,y regrabado en su totalidad en abril de 2009 en "Sergio Ibarra ESTUDIO DE GRABACIÓN" . En la actualidad y desde hace algunos años está abocado a la composición de su música y a un trabajo de investigación y recopilación de ritmos y géneros autóctonos ya olvidados o a punto de desaparecer, para actuaciones de carácter cultural y divulgativo de esta música, contactar al siguiente correo afuggini@gmail.com

Sitio y Contacto con Alberto Fuggini:

http://profile.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewprofile&friendid=391209006

Aquí algunos Vídeos de Alberto Fuggini

Los Redomones (Cifra) Autor Alberto Fuggini





Vidalita del Rio Quequén , Autor Alberto Fuggini





Mi Tropilla Triste ( Triste) Autor Alberto Fuggini






El Aromo (milonga).
Música Atahualpa Yupanqui con Letra Romildo Risso

Alberto Fuggini | MySpace Music Videos


Fotografias:
2 de febrero de 2010 en Los jardines de Clara Torrevieja - Alicante


Marcelo Pola (voz) Alberto Fuggini (guitarra).
Sala Abraxas 14 06 2009 Murcia -España.


Sala Abraxas Murcia 26 04 2009



Festival Internacional Euroargentino de Tango (Madrid 2009).

















domingo, 14 de febrero de 2010

Silvia Adriana Cantora Sureña 100%


Si gustan pueden escuchar algunas canciones aquí :

-->
Silvia Adriana nació en la Ciudad de Quilmes provincia de Buenos Aires rep Argentina el 20 de Septiembre de 1960. Interpreta el canto y la guitarra de la llanura pampeana, ya cuenta con Treinta años de trayectoria, lo cual demuestra su compromiso y pasión por el Hermoso y difícil camino del arte Surero, llevando a todos los rincones posibles Milongas,Cifras , Estilos como lo hacia su Maestra Suma Paz con quien cultivo una hermosa amistad a la vez que compartían el Amor por lo Criollo .


Aquí algunos datos que reflejan su trayectoria
¨ En City Bell, año 1980, obtiene el primer premio como solista femenina y canción inédita convirtiéndose en revelación del festival.
¨ Única representante femenina en los encuentros Argentino-Oriental, año 83’ en Tacuarembó, Uruguay compartiendo escenario con el destacado cantautor Santiago Chalar.
¨ Única representante femenina en la rep Oriental del Uruguay y en los congresos gauchos en RIO GRANDE DO SOUL, BRASIL.
¨ Mención especial en Cosquín 85’ escenario Atahualpa Yupanqui, y solista femenina en Jesús Maria representando el canto de la provincia de Buenos Aires.
¨ Premio Candil de Quilmes 95’, solista femenino.
¨ Embajadora Bonaerense en la ciudad de Tartagal, Salta. Participo de algunas actuaciones junto al Chaqueño Palavecino.
¨ Premio Cóndor de fuego 2003, mejor interprete surera, otorgado por la Asociación “Estampas y Memorias” de la ciudad de La Plata.
¨ Recorre con su canto casi todo el país participando en medios radiales y televisivos.
¨ Invitada especial por el programa MP3 conducido por el BAHIANO canal 7.
¨ Invitada por la comunidad holandesa en Argentina para cantar en los festejos de la boda de MAXIMA ZORREGUIETA y el príncipe GUILLERMO DE ORANGE realizado en 2002 en el palacio SAINS SOUSI, BS.AS.
¨ A lo largo de su carrera fue galardonada por diferentes entidades: KILME DE HONOR, CÓNDOR DE FUEGO, TIEMPO DE GAUCHOS, ASOCIACIÓN CRIOLLA ARGENTINA.
¨ En enero de 2004 es destacada por los tradicionalistas de la pcia de bs.as.
¨ En el mes de junio fue ternada junto a la Sra. SUMA PAZ para el premio SANTOS VEGA 2005 por el foro de la tradición gaucha Argentina como mejor interprete.
¨ Ganadora del SANTOS VEGA de plata 2006 como mejor interprete del canto regional bonaerense, máximo galardón que otorga el foro de la tradición y la sociedad rural de Palermo.
¨ Anualmente representa al canto regional de la provincia de Bs. as en “la semana criolla del PRADO Montevideo, Uruguay.
¨ Recital exclusivo en la Fiesta Nacional del Ternero, Ayacucho. 2008.
¨ MARZO 2009: Fiesta Nacional de la Guitarra, Dolores,pcia. Bs.As.
¨ Ahijada artística del destacado y reconocido cantor criollo Oscar Del Cerro, “El Tordillo”.
¨ Anualmente se presenta en recitales organizados por la Asociación Criolla Argentina para los festejos del dia Nacional del Gaucho a lo largo de toda la pcia de Bs As y en otras provincias.
¨ Octubre del 2009:“A campo abierto …. Al sur del canto” Memorial poético musical es un acto cultural que presenta junto a Benito Aranda, poeta y escritor, Daniel Carranza, recitador y Juan Manuel Colombo, interprete de guitarra en homenaje a quien considera su Maestra, la Sra. Suma Paz. Estrenado en los 50 años de la FIESTA DE LAS LLANURAS en Coronel Dorrego, Pcia de Bs As.
¨ Noviembre del 2009: Recital en La UNIVERSIDAD CATOLICA DE BS AS, puerto maderos Jornadas José Hernández.
¨ Cuatro trabajos discográficos .El ultimo,”CORAZON DE MUJER”. Compartiendo el tema con la Sra. SUMA PAZ quien le dedica el prologo de su disco:

“La elección de un camino definido en arte no suele ser muy frecuente en la juventud. Por lo general, los jóvenes tientan rumbos varios, en tanto las propuestas profundas de la vocación se hacen sentir.
No es el caso de Silvia Adriana. Destacamos en ella, como un verdadero ejemplo, su temprana dedicación al canto surero que hoy, en su esplendida madurez sigue sustentando, con el mismo fervor, con la misma fuerza y convicción, ésta querida muchacha nos demuestra su autenticidad, esa que se sostiene y se asume frente a la tentación de los éxitos fáciles.
Bienvenido pues, éste nuevo trabajo suyo que suscribimos afectuosamente con las palabras de mi maestro Don Atahualpa Yupanqui:
Tenga un objetivo claro, paisanita.
Sepa que quiere hacer y como; y una vez que tenga esas tres cosas, no deje que nada ni nadie la aparte de su huella.”
Suma Paz
(Dedicatoria a “Corazón de Mujer”)
en el año 2013 l
a cantora surera Silvia Adriana estuvo 
En el Espacio La Pérgola en la Habana "Cuba· participando de la Feria Comercial evento Auspiciado por  la Dirección de Industrias Culturales y el Ministerio de Cultura y el Instituto Cubano de la Música.
  Silvia , presento su trabajo  homenaje a la cantora Suma Paz, junto a otro argentino José Manuel Colombo.
Aquí algunos Vídeos:




"Corazón de Mujer" con Suma Paz

Aquí algunas fotografías:

Suma Paz y Silvia Adriana



Actuación con El Tordillo Oscar del Cerro su padrino Artístico




Con la Querida Suma Paz



Con Don Victor Valazquez


SITIO DE SILVIA DONDE ENCONTRARA MAS FOTOGRAFÍAS Y PODRÁ ESCUCHAR TEMAS DE SU DISCO CORAZÓN DE MUJER : http://comunidadelpalenque.ning.com/profile/SILVIAADRIANA

martes, 15 de diciembre de 2009

Carlos Martinez un Guitarrista para escuchar



Carlos Martínez


Carlos Martínez es un joven guitarrista, nacido en Capital Federal, República Argentina.
Comenzó sus estudios de guitarra a los catorce años, dedicándose por completo a la música clásica y folclórica. Se crió en un hogar donde se escuchaba permanentemente buena música. Dotado de un gran oído musical comenzó sus estudios de guitarra con el maestro Luis Gómez. Siendo la dedicación y la tenacidad las condiciones que le permitieron desarrollar una excelente relación entre la técnica y su arraigo a la música folklorica. Se especializó en la obra instrumental de diversos compositores argentinos y extranjeros: Atahualpa Yupanqui, Eduardo Falú, Víctor Velázquez, Abel Fleury, Carlos Di Fulvio, Francisco Tárrega, Juan Sebastián Bach, Isaac Albéniz, Agustín Barrios, entre otros destacadísimos músicos.

Animado por el entusiasmo de sus diecisiete años se presenta a diversos certámenes: Moreno canta tu gente 1987 (Primer premio), Ramallo 1987 (Primer premio y Mención especial), Barrancas de San Nicolás 1988 (Primer premio), Hugo del Carril 1988 (Primer premio), Luján 1990 (Primer premio), Pre Cosquin 1990 (Mención especial), Pre Cosquín 1991 (Mención especial Revelación), Pre Baradero 1994 (Primer premio), Pre Baradero 1995 (Primer premio en Dúo).

Realizó las siguientes presentaciones: Casa de la Pcia. de Buenos Aires 1987; Teatro San Martín 1992; Instituto Lucchelli Bonadeo 1992; Teatro Presidente Alvear 1995; APTRA 1995; Teatro San Martín, "De Segovia a Yupanqui" 1992; Teatro San Martín, "Grandes Guitarristas" 1992; Festival de Folklore en Metán (Salta) 1992; Círculo Guitarristico Argentino 1993; Cerro Colorado 1993 al 97; Festival de Folklore en San Juan 1994; Biblioteca del Congreso de la Nación 1994; Teatro Real de Córdoba 1995; Teatro Presidente Alvear 1996; Fleury en APTRA 1996; Laferrere 1997; Feria de Mataderos 1997; Teatro Podestá "Estampas y memorias" 1997; Palacio de Correos 1997; Teatro Avenida 1997; Fundación Banco de Boston 1997; Manzana de las Luces 1997. Compartío escenarios con los siguientes artistas: Suma Paz, Carlos Di Fulvio, Suna Rocha, Jairo, Boses/Grobo/Llanos Trío y diversos guitarristas. Realizó una destacada labor en la Peña Don Ata (Cosquín) durante Enero de 1998 formando parte del elenco estable de la misma y desarrollando actividades culturales y educativas.

En 1997 grabó su primer disco compacto llamado "Estilo pampeano", dedicado completamente a la obra del compositor bonaerense Abel Fleury. El mismo denota un profundo conocimiento sobre las piezas y una técnica desarollada con largas horas de estudio. A raíz de este material ha realizado actuaciones en medios de comunicación de Capital Federal y de otras localidades del país, tal el caso de Dolores (Pcia. de Buenos Aires) donde fue invitado a homenajear a Fleury, junto al Juanjo Domínguez Trío.

En 1998 fue invitado por Juan Falú al festival "Guitarras del Mundo" . En 1999 fue invitado nuevamente a "Guitarras del Mundo" para actuar en la provincia de Río Negro junto a otros destacados guitarristas. Esta invitación se repitio el 27 de setiembre del 2000 donde abrió el festival y compartió escenario con Roland Dyens en el Teatro San Martín de Buenos Aires y el día 28 de setiembre donde compartió escenario con Luis Zumbado en el Teatro Colón de Mar del Plata. Luego de diversas presentaciones en Buenos Aires, editó su segundo material discográfico "Agua Escondida" que dedico exclusivamente a la obra instrumental de Atahualpa Yupanqui y Pablo del Cerro. En cuanto a sus conocimientos sobre la obra del maestro vale citar que... "Ocurrió hace poco en los conciertos que programaba la Asociación Amigos de la Fundación Atahualpa Yupanqui en APTRA. Actuaban Suma Paz y Suna Rocha. Y entre ellos surgió la guitarra de Carlos Martinez, un muchacho veinteañero, consagrado de lleno a la obra del gran maestro. Basta recordar sus interpretaciones de "Danza de la paloma enamorada", "Milonga del paisano errante", "La estancia vieja" y "La nadita" para poder augurarle al intérprete un brillante porvenir. No un porvenir de marquesinas sino de excelencia musical alentada por la autenticidad folklórica". (René Vargas Vera, La Nación, 25/8/95).

"Carlos Martinez es el unico intérprete que traduce e interpreta las obras del maestro Atahualpa Yupanqui con verdadera autenticidad musical. Sus ejecuciones reflejan totalmente la raíz y el espiritu Yupanquiano". (Sebastian Dominguez, creador y conductor del programa "De Segovia a Yupanqui, Marzo de 1998).
fuente http://guitarrasweb.com



Aquí algunos vídeos del Maestro:




















Por ultimo una entrivista al Maestro Martínez cedido por el sitio
www.elguitarrista.net :










DISCOGRAFÍA:

1989 "Homenaje a Atahualpa Yupanqui"
Carlos Martinez, Guitarra
Cassette.


1995 "Alma y Guitarra"
Carlos Martinez, Guitarra - Javier Molina, Guitarra
Cassette.

1997 "Estilo Pampeano"
Carlos Martinez, Guitarra
CD

YAMANDÚ RODRIGUEZ
. Presentación

ABEL FLEURY
. Estilo pampeano
. Milogueo del ayer
. Trinos y alas
. De sobrepaso
. El tostao
. Pájaros en el monte
. Ausencia
. El desvelao






. Real de guitarreros
. Mudanzas
. Pago largo
. Vidalita
. Te vas Milonga
. Sobretarde
. El codiciado




1998 "Agua escondida "
Carlos Martinez, Guitarra
CD



ATAHUALPA YUPANQUI
. Danza de la Luna
. La churqueña
. Canción del abuelo Nº2
. Zambita del Alto Verde
. Huájra
. Danza de la paloma enamorada
. Paisano errante
. Oración a Pérez Cardozo
. Lloran las ramas del viento



PABLO DEL CERRO
. El mal dormido
. El tulumbano
. Agua escondida
. El pocas pulgas
. La nadita






2000 "Agua escondida " (segunda edición)
Carlos Martinez, Guitarra
CD



ATAHUALPA YUPANQUI
. Danza de la Luna
. La churqueña
. Canción del abuelo Nº2
. Zambita del Alto Verde
. Huájra
. Danza de la paloma enamorada
. Paisano errante
. Oración a Pérez Cardozo
. Lloran las ramas del viento

PABLO DEL CERRO
. El mal dormido
. El tulumbano
. Agua escondida
. El pocas pulgas
. La nadita

YUPANQUI OBRA COMPLETA PARA GUITARRA VERSIONES (3 CDS)

Album triple dedicado a las versiones que Atahualpa Yupanqui hacía.
Disco 1
1 La Nadita (Atahualpa Yupanqui / Pablo Del Cerro)
2 Viene clareando (Segunda Aredes / Yupanqui Atahualpa)
3 Pobre mi negra (Atahualpa Yupanqui)
4 Alegría en los pañuelos (S. Gennero)
5 La Humilde en Sol (Julián Díaz)
6 El indio y la quena (Atahualpa Yupanqui)
7 Se fue mi negra (Tradicional)
8 Zamba de mi pago (Hermanos Ábalos)
9 Milonga triste (Homero Manzi / Sebastián Piana)
10 Estudio Nº9 | La Gota De Agua (Fernando Sor)
11 La engañera (Julio Argentino Jerez)
12 Imposible (Juan Carlos Franco)
13 Chacarera santiagueña (Anónimo)
14 La arribeña (Atahualpa Yupanqui)
15 El triunfo (Andrés Chazarreta)
16 Don Fermín (Julián Díaz)
17 La finadita (Hermanos Díaz)
18 La zamba soñadora (Pablo Del Cerro)
19 La coyita (Pablo Del Cerro)

Disco 2
1 Vidala religiosa (Gilardo Gilardi)
2 Estilo de Quijano (Tradicional)
3 La tristecita (Ariel Ramírez)
4 El enredao (Hermanos Díaz)
5 La gaucha (Diego Quiroga / José Luis Padula)
6 Que linda sois (Recopilación de Manuel Gómez Carrillo)
7 Pampa Chacra (S. Gennero)
8 La amorosa (Hermanos Díaz)
9 El llanto (András Chazarreta)
10 La flor del cerro (Pablo Del Cerro)
11 Chilca Juliana (M. A. Miranda)
12 Canción de cuna argentina (Tradicional)
13 Don Emiliano (Pablo Del Cerro)
14 Sarabanda de la Suite Nº 3 Bwv 995 para laúd (Johann Sebastian Bach)
15 El mal dormido (Pablo Del Cerro)
16 La 7 de Abril (Andrés Chazarreta)
17 El bien perdido (Atahualpa Yupanqui / Pablo Del Cerro)
18 Agua Escondida (Pablo Del Cerro)
19 Nen Kororo (Kosaku Yamada)

Disco 3
1 Jesús alegría del hombre (Atahualpa Yupanqui / Johann Sebastian Bach)
2 Zamba del pañuelo (Gustavo Cuchi Leguizamón / Manuel J. Castilla)
3 La Cacharpaya
4 Sacha Puma (Guillermo González)
5 Triste (Julián Aguirre)
6 Zamba de Vargas (Popular Tradicional)
7 La Almamula (S. Gennero)
8 Canción del carretero (Alberto López Buchardo / Gustavo Caraballo)
9 De los angelitos (Adolfo Ábalos / Julián Díaz)
10 Zamba del ayer feliz (Pablo Del Cerro)
11 Estrellita (Manuel Ponce)
12 La mechuda (Tradicional)
13 La Humilde en Re (Julián Díaz)
14 Gato de Salavina (Benicio Díaz)
15 Vidala Calchaque (Arturo Schianca)
16 Zamba del viento (Anónimo)
17 El tulumbano (Pablo Del Cerro)
18 Vidala, vidala (Carlos López Buchardo)
19 La Paulita (Pablo Del Cerro)
20 Andando (Hermanos Díaz)
21 La del campo (Atahualpa Yupanqui / Pablo Del Cerro)
22 Melodía del adiós (Pablo Del Cerro)

Musimundo.com - YUPANQUI OBRA COMPLETA PARA GUITARRA VERSIONES (3 CDS)

sábado, 12 de diciembre de 2009

13 de Diciembre de 1828 es asesinado el Coronel Dorrego


Coronel Manuel Dorrego

13 de Diciembre de 1828 a la edad de 41 años es fusilado en Navarro Provincia de Buenos Aires el Coronel Manuel Dorrego ,que había nacido en Buenos Aires el 11 de junio de 1787 un Patriota al cual han borrado de la historia oficial y si acaso se lo recuerda es solo por haber sido fusilado. Pero Dorrego fue un Federal que se había ganado el respeto y el apoyo de las clases bajas.
Su prédica ejerció una presión que culmino con la renuncia de Bernardino Rivadavia, Hombre de acción y de ideas se transformo en un peligro para los intereses de los vende patria de siempre.


Este es mi pequeño Homenaje a este Mártir Federal que fue Don Manuel Dorrego.
Vídeo basado en extractos compaginados por mi de un gran trabajo del Canal encuentro de Argentina Canal Estatal ( serie Caudillos) .

Un trabajo de Martín Graciano Duhalde Sobre la ejecución de Dorrego
LA MUERTE DE DORREGO
Su ejecución
Por Martín Graciano Duhalde
Carta del Mayor Elías a su hermano Ángel, fechada en Tucumán el 12 de junio de 1869, donde
relata las alternativas previas al penoso e histórico episodio:
“Señor Ángel Elías. Mi hermano: Aunque tu nada me has escrito, he sido intuido que un perió-
dico de Entre Ríos, que no se cual ni como se llama, por odio a tu persona, se habla de mí, re-
trocediendo a la época remota del año 1828. refriéndose a episodios suministrados por el co-
ronel Olazábal, con motivo de la muerte del coronel Dorrego. Ante todo te diré que el coronel
Olazábal, no ha podido suministrar ningún dato, en el sentido que lo ha hecho, y que cualquier
cosa que se diga con referencia a él, es una calumnia, o una invención vergonzosa. Empezaré
por declararte en nombre del honor y poniendo a Dios por testigo, que cuanto yo diga de esa
época del año 28, en la que tu aún no figurabas al lado del general Lavalle, y del que yo era
edecán, secretario y amigo, todo está lleno de verdad porque no tengo ningún interés en des-
figurarla, después de cuarenta años y cuando me encuentro agobiado por la edad y postrado
por una grave enfermedad. El 9 de diciembre de ese año, tuvo lugar la batalla de Navarro, en
que las fuerzas que mandaba Dorrego y Rosas fueron vencidas al primer empuje de los bravos
coraceros, que habían regresado de la campaña del Brasil. El 13, muy de mañana, llegó el co-
ronel Acha, conduciendo en un carruaje bien escoltado al coronel Dorrego desde Salto, donde
se había dirigido para ponerse a la cabeza del regimiento de Húsares, que mandaba el coronel
don Bernardino Escribano. Rosas que iba con Dorrego como más astuto y desconfiado, se
quedó fuera del pueblo y no viendo regresar a su confiado compañero huyó precipitadamente
a la Pcia. de Santa Fe. Sabedor Acha, de la derrota de Navarro y apercibido de las intenciones
del desgraciado Dorrego por su propia y exclusiva resolución, y contando con la influencia que
tenían en el Regimiento, lo prendió con el propósito de entregarlo al general Lavalle. En el acto
que llegó el coronel Dorrego, el general Lavalle me llamó y me dijo: “Vaya Ud. a recibir a Do-
rrego, que confío a su celo y vigilancia, y como la tropa que ha traído el general Acha debe
retirarse, lleve Ud. una compañía de infantería para cuidar de él “.
Llevé, en cumplimiento de esta orden, una compañía mandada por el capitán Mansilla y me
situé en una casa de espacioso patio, a las inmediaciones del cuartel general. muy luego, el
general Lavalle, con el ejército, se fue a situar a la estancia de Almeyra, más allá de Navarro.
Luego que me recibí del coronel Dorrego, y que hube tomado todas las medidas de seguridad
convenientes, me aproximé al carro en que Dorrego se hallaba, y le dije: -“Coronel, estoy en-
cargado de custodiarlo y responder de su persona”. Entonces él con esa amabilidad que lo
distinguía, me alargó la mano y me dijo: -“Mucho me felicito de que Ud. haya sido elegido para
desempeñar este encargo”. El coronel Dorrego, me significó después la necesidad que sentía
de alimentarse. Poco después le fue servido un abundante almuerzo. Este caballero insistió
porque yo subiera al carro para almorzar con él, a lo que no accedí con excusas honorables.
Era la una de la tarde, cuando recibí un papelito del general Lavalle que contenía lo siguiente:
“Elías, sé que Dorrego tiene bastantes onzas de oro, recójalas Ud. y dígale que no necesita de
ellas, pues para todos sus gastos Ud. le suministrará lo que necesite”.
Esto se lo dije al Coronel Dorrego, teniendo yo la delicadez de no hacer registrar el carruaje,
pues me había asegurado de no tener un solo peso, y porque debo decir la verdad: me lasti-
maba el abatimiento de un hombre, a cuyas órdenes, había hecho como ayudante la campaña
de Santa Fe, y asistido a la desastrosa batalla de Pavón en la que perdió el ejército, por temeri-
dad e impaciencia en no esperar las fuerzas de Buenos Aires que se hallaban inmediatas. Como
a la una y cuarto recibí por un ayudante del general Lavalle la orden de trasladarme con el
Coronel Dorrego al cuartel general. En el acto estuve en marcha, pero Dorrego inquieto por
esa maniobra me llamó y me dijo: “Elías, ¿dónde me lleva Ud.?. “Coronel le contesté, al cuartel
general situado en la estancia de Almeyra”. Entonces me preguntó si allí estaba el general don
Martín Rodríguez, y el Coronel Lamadrid.
Le contesté afirmativamente, y manifestó satisfacción. No habíamos andado media legua,
cuando por el camino de Buenos Aires me alcanzó un comisario de policía acompañado de dos
gendarmes en caballos agitados, por la participación de la marcha. Traían pliegos urgentes,
que contenían la súplica del gobierno delegado, para que el Coronel Dorrego saliera del país.
Dorrego que todo lo observaba con inquietud me preguntó: ¿qué quiere ese hombre?
Yo le dije la verdad. Entonces me dijo: “mi amigo, hace un sol y un calor terrible, suba Ud. al
carro y marchará con más comodidad”. Le agradecí ese ofrecimiento que repitió con insisten-
cia. Cerca de las dos de la tarde hice detener el carro en la sala que ocupaba el general Lavalle
y desmontándome del caballo fui a decirle que acababa de llegar con el coronel Dorrego. El
general se paseaba agitado a grandes pasos y al parecer sumido en una profunda meditación y
apenas oyó el anuncio de la llegada de Dorrego, me dijo estas palabras que aún resuenan en
mis oídos, después de cuarenta años –“Vaya Ud. e intímele que dentro de una hora será fusi-
lado” El coronel Dorrego había abierto la puerta del carruaje y me esperaba con inquietud. Me
aproximé a él conmovido y le intimé la orden funesta de que era portador. Al oírla, el infeliz se
dio un fuerte golpe en la frente exclamando: “Santo Dios” “Amigo mío -me dijo entonces-
proporcióneme papel y tintero y hágame llamar con urgencia al clérigo de Navarro, mi deudo,
al que quiero consultar en mis últimos momentos”. Efectivamente, poco después estuvo ese
sacerdote al lado de Dorrego que escribía. El cura estaba impasible y veía a la víctima conmo-
vido. Yo estaba al pie del carro como una estatua y pude presenciar la entrega que le hico Do-
rrego de una pañuelo que contenía onzas de oro. Como la hora funesta se aproximaba el coro-
nel Dorrego me llamó y me dio las cartas, una que todo el mundo conoce para su esposa y la
otra que yo solo conozco su contenido para el Gobernador de Santa Fé, don Estanislao López.
Ambas cartas se las presenté al general Lavalle, quien sin leerlas me las devolvió ordenando
que entregue la dirigida a su señora y que la otra no le diese dirección. Antes de continuar
copiaré la carta dirigida a López, porque es un documento histórico-No tiene fecha-“Navarro
diciembre de 1828. Señor Gobernador de Santa Fé don Estanislao López. Mi apreciado amigo:
En este momento me intiman morir dentro de una hora. Ignoro la causa de mi muerte; pero de
todos modos perdono a mis perseguidores. Cese Ud. Por mi parte todo preparativo y que mi
muerte no sea causa de derramamiento de sangre.
Soy su affmo. Amigo. Manuel Dorrego”.

Formado ya el cuadro y en el momento de marcha al patíbulo, Dorrego que estaba pálido y
extremadamente abatido me llamó y me dijo: “Amigo mío, hágame llamar al coronel Lama-
drid, pues deseo hablarle dos palabras en presencia de Ud.”. Mientras llegaba Lamadrid que
fue en el acto, me dijo: “A su amigo el general Rondeu y el general Balcarce, dígales Vd. Que
les dejo la última expresión de mi amistad”. El coronel Lamadrid se presentó y Dorrego lo
abrazó con ternura y sacándose una chaqueta de paño azul bordada que tenía, se la dio al co-
ronel, pidiéndole en cambio otra de tipo escocés que tenía puesta.
Además le entregó unos suspensores de seda que había sido bordada por su hija Angelita,
rogándole se los entregara. Todo había acabado, Dorrego apoyado en el brazo del coronel
Lamadrid, y en el del clérigo, marchó lentamente al suplicio. Un minuto después oí la descarga
que arrebató la vida a ese infeliz.
Yo no quise presenciar ese acto, cuyas tristes consecuencias prevenía. Yo mudo estaba al lado
del general Lavalle que profundamente conmovido me dijo: “Amigo mío acabo de hacer un
sacrificio doloroso que era indispensable”. Enseguida escribió su célebre parte al gobierno
delegado, participándole la ejecución del Coronel Dorrego.
He aquí querido Ángel, la narración fiel y verídica de ese episodio de nuestros extravíos políti-
cos. Cualquier cosa que fuera de esto se diga, es una vil impostura, pues nadie ha conocido
estos detalles, sino el general Lavalle y yo. A la edad de 67 años, cuando tengo un pie al borde
del sepulcro de la tumba, que miro sin terror, escribo estas líneas, de que tu harás el uso que
juzgues necesario para satisfacción de la verdad, desfigurada por viles e innobles pasiones, de
los que no respetan ni el hogar ni la honra de los ciudadanos. Soy tuyo con el mayor cariño.
Y así fue como aquel fatídico 13 de diciembre de 1828, se escribió a pocas cuadras de aquí la
página más triste de la civilidad Argentina... la que luego desencadenó las más terribles conse-
cuencias. Prisionero dentro de un carromato cerrado y con la intimación perentoria de una
hora de plazo para ponerse en orden con su conciencia, en los últimos minutos de su vida el
Gobernador del pueblo de Buenos Aires y Capitán General de las Provincias Argentinas, se ha
hecho cargo anímica y espiritualmente de la situación. Al llamado urgente del preso, el cura
Castañer, a cargo recientemente de la Vice Parroquia de Navarro, monta su caballo y cortando
campo por la laguna llega presuroso hasta “El Talar”. Allí abraza tiernamente al condenado,
que por rara coincidencia del destino es pariente suyo.
Los dos primos se miran conmovidos dentro del carruaje...
“Resígnate. Manuel” le dice Castañer, cariñosamente y con los ojos húmedos de emoción:
“Quédate tranquilo, que lo estoy, solamente le tengo miedo a las consecuencias”... dice con
voz firme y serena Manuel Dorrego.

Como ya estaba escribiendo la despedida, le pide al padre que se baje y lo deje nuevamente
solo. El momento es solemne y patético... El minuto fatal se acerca...El cuadro militar ya está
formado a 200 metros de donde está el carruaje. Los lanceros del Coronel Olavaria, los Drago-
nes del coronel Niceto Vega, los colorados del Coronel Videla y los Coraceros del Coronel Me-
dina están firmes... Y el General Lavalle, encerrado en la sala grande de la Estancia “El Talar” de
don Juan Almeyra, parece un tigre enjaulado. No recibe a nadie, solamente su edecán Elías
puede entrar. Los 900 soldados de Lavalle, allá están en “El Talar”, en pie de guerra. Nervioso
como nunca, ni siquiera lo estuvieron así en Río Bamba, en Bacacay... En Ituzaingó, frente al
ejercito del Imperio del Brasil...¡ Es que esto es distinto ¡... Es la lucha y discordia entre herma-
nos. Deberán ahora fusilar a un viejo y valiente compañero en la guerra de la Independencia
Argentina...
En fin, la disciplina militar reina y se ordena que hay que aprontarse...
Manuel Dorrego, en su improvisado recinto, sigue escribiendo. Se acaba el papel y ante su
pedido, reúnen sobres vacíos y papeles cualquiera. Allá están, en el Museo Histórico Nacional,
sus apologéticas cartas. El contenido de esas históricas escrituras, deslizadas con letra firme,
frente al espectro de la muerte cruel y habiendo pasado por la odisea de los últimos 13 días.
Encerrado ahora en un carruaje que le sirve de celda, sobre la ribera oeste de nuestra histórica
laguna, son un testamento de hidalguía, amor y patriotismo... Generaciones de argentinos
vieron, ven y verán en esas dramáticas cartas, el extraordinario temple que anidaba en su co-
razón es hombre singular.. Sus nobles virtudes ciudadanas sirvieron de ejemplo como hombría
de bien, y más aún, quizás en parte, haya sido material preciado con que se fue fundiendo la
matriz que forjara nuestro incipiente ser nacional.
La primera dedicatoria es para su mujer, que dice: Mi querida Angelita: En este momento me
intiman que dentro de una hora debo morir; ignoro por qué, mas la providencia divina, en la
cual confío en este momento crítico, así lo ha querido. Perdono a todos mis enemigos, y supli-
co a mis amigos que no den paso alguno en desagravio de lo recibido por mí. Mi vida, educa a
esas amables criaturas, sé feliz, ya que no lo has podido ser en compañía del desgraciado Ma-
nuel Dorrego.” Su segundo pensamiento fue en sus dos queridas hijas, Isabel y Angelita, de 13
y 11 años, a quienes les envía en conjunto otra conmovedora carta: “ Querida Isabel; te de-
vuelvo los tiradores que hiciste a tu infortunado padre “. “ Mi querida Angelita; te acompaño
esta sortija para memoria de tu desgraciado padre... sed católicas y virtuosas, que esa religión
es la que me consuela en este momento” Mientras transcurrían los minutos aciagos, el drama
se tornaba precipitadamente terrible. El vasto escenario de la histórica Estancia “El Talar” de
Almeyra, es una bolsa de nervios.
Ante la insólita novedad del inminente fusilamiento, los pobres soldados se estremecían ante
la posibilidad de quiénes serían los indicados para la ejecución.
Mientras el carillón de la Estancia “El Talar” marcaba los trágicos minutos de la hora señalada,
el condenado Manuel Dorrego se va serenando con santa resignación ante su infortunio y ma-
no a mano con su conciencia, sigue escribiendo, robándole segundos al plazo perentorio. A su
sobrino, Fortunato Miró le deja el siguiente encargo: “Mi apreciado sobrino: Te suplico arre-
gles mis cuentas con Ángela por si algo le toca para vivir a esa desgraciada. Recibe el adiós de
tu tío...” ¡Piensa en la Patria!. _Se estremece al solo vaticinio de las venganzas y pidiendo más
papel, le escribe al patriarca federal santafecino, el caudillo Don Estanislao López.
Aflorándole el don de la amistad en el torbellino de su ansiedad, se acuerda de Miguel de Az-
cuénaga y le escribe: Mi amigo, y por Ud. a todos: Dentro de una hora me intiman debo morir,
ignoro por qué; más la providencia así lo ha querido. Adiós mis buenos amigos, recuérdense
Uds. de su Manuel Dorrego. En este momento, la religión católica es mi único consuelo.” Ma-
nuel Dorrego vuelve a Angelita, su compañera y le dice: “Que Fortunato te entregue lo que en
conciencia crea tener mío. Calculo que Azcuénaga me debe como tres mil pesos. José María
Miró mil quinientos. Don José María Rojas seis mil. Debo una letra de tres mil quinientos pesos
a Doña Isabel Ares. De los cien mil pesos de fondos públicos que me adeuda el Estado, sólo
recibirás las dos terceras partes el resto lo dejarás al Estado. A Manuela, la mujer de Fernán-
dez, le darás trescientos pesos. A mis hermanos y demás coherederos debes darle o recabar de
ellos como mil quinientos pesos, que recuerdo, tomé de mi padre y no he repartido a ellos.
Y sigue escribiendo, solo con su destino señalado y en su deseo de dejar todo ordenado: “Un
documento de un Diputado ce Catamarca de cinco mil y pico de pesos contra el Estado declaro
que estaba en mi poder, y pienso se habrá quemado.
También otros de tierras de ... a medias conmigo. Díaz el que fue guarda, tiene documentos de
tierras mías en Arroyo... Pido a Fortunato Miró haga una transación con Francisco Elías. Todos
los documentos de minas en compañía de Lecoc, están en la cómoda vieja, que Lecoc sea due-
ño de todas y dé a mi familia lo que tuviese a bien. Doscientos pesos plata a Don Pablo
Alemán, de Salta...” Y ya estamos sobre la hora y su pulso se mantiene firme escribiendo su
último pensamiento, otra vez, es para su mujer: “Mi vida: mándame hacer funerales y que
sean sin fausto... Otra prueba de que muero en la religión de mis padres. Tu Manuel...” Termi-
na agregando unas letras más, que quedan inconclusas: “Este apero es de Solelo el que fue...
“Vamos, Manuel” le dice dulcemente el clérigo Castañer. “Estoy listo”, es la contestación firme
y sonora.
Baja majestuosamente del coche y mira con compasión al cuadro ya formado por los tiesos y
pálidos soldados. Caminando va hacia el patíbulo: “ Mis piernas están tan firmes como mi co-
razón”, dice, al ver al ver adelantarse un piquete del 5° de línea a cargo del Capitán Páez, quien
levanta la espada y suena la trágica descarga.
Los centenares de soldados se estremecieron. Un agudo sentimiento de piedad los embarga y
un fatal presentimiento les hacía pensar en los federales. ¿Y Rosas, donde está?
El General Lavalle, que había constituido en el tribunal único, supremo e inapelable, luego de
las horas más largas de su vida en que se paseó incesantemente por la sala de El Talar (la ter-
cera mirando desde el norte), cuando sintió la descarga se sobresaltó. Se tiró sobre un sillón de
Don Juan Pedro Almeyra y le dijo a su edecán Elías: “Amigo mío, acabo de hacer un sacrificio
doloroso que era indispensable...” Aún la sangre caliente de Dorrego corría por la tierra nava-
rrense cuando Lavalle se sienta sobre una mesa “ratona” que se conserva en el Museo Históri-
co Nacional y escribe en un gesto que lo engrandece ante la historia al asumir la responsabili-
dad de lo ocurrido.

“Navarro, diciembre 13 de 1828 Sr. Ministro: Participo al Gobierno Delegado que el Coronel
Manuel Dorrego acaba de ser fusilado por mi orden, al frente de los regimientos que compo-
nen esta división. La historia, señor Ministro, juzgará imparcialmente si el Coronel Dorrego ha
debido o no morir. Si al sacrificarlo a la tranquilidad de un pueblo enlutado por él, puedo haber
estado poseído de otro sentimiento que el del bien público. Quiera persuadirse el pueblo de
buenos Aires que la muerte del coronel Dorrego es el sacrificio mayor que puedo hacer en su
obsequio.
Saludo al señor Ministro con toda atención.
Juan Lavalle.” Acta de defunción Por Martín Graciano Duhalde – semanario AMANECER del 23
de diciembre de 1972 Mientras Lavalle escribía el parte al Almirante Brown, a 300 metros su-
yos el cuerpo de Manuel Dorrego yacía tirado en el campo. Hay indicios ciertos que luego de la
ejecución, hubo ensañamiento con el cadáver. Así lo indica el testimonio de la Comisión Ofi-
cial, que por orden de Rosas, ni bien asumió el Gobierno se trasladó de Buenos Aires a Navarro
con el fin de exhumar los restos de Dorrego, tarea que se llevó a cabo el 13 de diciembre de
1829, es decir al año justo de su muerte.
El informe firmado por el camarista don Miguel de Villegas dice en parte: “ Que encontraron el
cadáver entero, a excepción de la cabeza que estaba separada del cuerpo en parte, y dividida
en varios pedazos, con un golpe de fusil al parecer, en el costado izquierdo del pecho...” Luego
del fusilamiento (si así se lo puede llamar) el acongojado pariente de Manuel Dorrego, el cléri-
go Juan José Castañer, se hace cargo del cadáver, ya que ni siquiera se permitió a los más cer-
canos deudos llegarse hasta Navarro para ver los restos, no obstante los ruegos de los familia-
res que hicieron llegar al Sr. Ministro Díaz Vélez con tal fin. En cambio el recinto sagrado de
nuestra histórica Parroquia, el mismo día 13, abrió de par en par sus puertas para recibir el
cuerpo del infortunado Gobernador de Buenos Aires. Luego que fuera velado toda la noche,
con la presencia escasa de algunos vecinos asombrados, que esporádicamente se acercaron al
féretro.
El día 14, Manuel Dorrego fue enterrado en el Cementerio de Navarro, que entonces estaba
junto a la Iglesia. El lugar de su sepultura dice el mismo parte de Villegas que estaba: ” a cinco
y media varas de su frente y puerta principal, con la diferencia de dos tercios en que daba
hacia su parte lateral izquierda...” Concluido el sepelio, el párroco de Navarro, de puño y letra,
dejó labrada la siguiente acta de Defunción, que está guardada como reliquia histórica de gran
valor en nuestra iglesia y dice así: “ Manuel Dorrego-En el día 14 de diciembre de 1828, yo, el
abajo firmado, teniente cura de esta Capilla de Navarro, sepulté con oficio y misa de cuerpo
presente, todo cantado de primera clase, el cadáver del coronel don Manuel Dorrego, natural
de Buenos Aires, esposo de doña Angela Baudrix. Recibió los Sacramentos de que doy fé. Fir-
mado: Juan José Castañer.“

Fuente: Semanario Amanecer, Navarro, 23/12/72


Aqui hay un interesante Blog sobre el Coronel Dorrego publicado por Analía Alvado :
http://coronelmanueldorrego.blogspot.com/