jueves, 2 de junio de 2016

CLAUDIO AGRELO


Reseña biografica de Claudio Agrelo:

Nació en Buenos Aires el 14 de Noviembre de 1957, en el seno de una tradicional familia de criollos, y descendiente de artistas destacados, a modo de ejemplo se podría mencionar que es sobrino nieto de Don Juan Alais, primer Compositor y Guitarrista Argentino que interpretó Música Criolla en el Teatro Colón de Buenos Aires.
Su formación musical es netamente intuitiva, con el instrumento que lo acompaña a través de toda su vida, que es la Guitarra, destacándose no sólo por la interpretación personal de temas de variados autores, sino también por la autoría que aquilató a través de los años, con un estilo totalmente propio, personalizado e identificable. Entre sus obras se encuentran la Mazurca “Changa Noble”, la Ranchera “Vivo Como Canto”, la Milonga “Destino Trovero” y más.
Con apenas 15 años de edad comenzó su carrera artística con actuaciones en distintos programas radiales, como “Un Alto en la Huella” del recordado Miguel Franco; a partir de 1981 ocupó un espacio estable en “Folklore en 870” el programa de Horacio Alberto Agnese por Radio Nacional, durante cinco años. Claudio Agrelo es Padrino del programa radial “Hablando de Tradición” que creara y condujera durante tantos años el recordado Osvaldo Basteiro.
Durante los años 1987 y 1988 se presentó en los programas televisivos de Canal 2 “El Fogón de Argentino Luna” y por Canal 8 de Mar del Plata “El Vasco” de Víctor Abel Jiménez.
Su primera grabación data de 1983 y lleva por título “Tirando en Yunta”, continuando en 1984 en la empresa discográfica ECOSON con “Como Yo lo Siento” y “Desvelos”; a partir de allí desarrolla una carrera artística por distintos escenarios, que lo lleva a recorrer todo el país. A modo de ejemplo se pueden citar como actuaciones destacadas la del año 1995 en que fue Ganador Solista Masculino representando a la Provincia de Buenos Aires en el Festival de Doma y Folklore de Jesús María (Córdoba); también fue ganador destacado en el Festival de la Juventud Gaucha en la Provincia de Salta.
Claudio Agrelo es autor de una Marcha dedicada al Héroe de la Patria General Martín Miguel de Güemes, titulada “Glorioso General”, que presentó en Salta en 1996 y que se encuentra registrada en el Registro de Marchas Nacionales y que el Regimiento de Caballería Ligero 5 “General Güemes” con asiento en la Ciudad de Salta y conocido como “Los Infernales de Güemes” adoptó como Marcha Representativa, para ser utilizada en los desfiles militares y fiestas patrióticas.
Claudio Agrelo es Socio Protector del Círculo Criollo El Rodeo de Puente Márquez; fue nombrado “Infernal Honorario” por el RCL5 “General Güemes” de Salta; y fue premiado por dos años consecutivos con el Premio Santos Vega a la Tradición Nacional como Mejor Cantor Solista en los años 2005 y 2006.
En el año 2005 Claudio Agrelo fue nominado a los Premios Gardel a la Música que entrega CAPIF, en los rubros “Mejor Album Artista Masculino de Folklore” por su CD “Vivo Como Canto”; y “Canción del Año” por su tema “Vivo Como Canto”. En 2006 obtuvo la distinción Castro Cambón que entrega la Biblioteca del mismo nombre. En 2008 fue convocado para los Paradigmas que se emite por Radio Nacional Folklórica. En marzo del 2009 se le entrega una mención especial en reconocimiento a la trayectoria, al aporte de la cultura morenense… “Florencia Molina Campos”.
Claudio Agrelo se ha presentado en importantes escenarios a lo largo y ancho del país, como en la Fiesta del Ternero en Ayacucho, la Fiesta Provincial del Caballo en Bragado, la Fiesta Provincial de las Llanuras en Coronel Dorrego, en el espectáculo “Argentina en Luján”, en la Sociedad Rural Argentina de Palermo, en la Sociedad Rural de Pergamino, en la Sociedad Rural de Las Flores, y en Pehuajó entre tantos otros lugares.
En la actualidad Claudio Agrelo cuenta con 22 Grabaciones Profesionales y más de 30 Años de trayectoria por la Huella de la Tradición Argentina. Pateando el estribo- autor Omar M. Palacios
Sí, señores, ¡soy surero!
desde el garrón a las clinas;
un panal para las chinas,
espadaña del nutriero.
Cantor y serenatero,
pájaro de alas inquietas;
traqueteao como chancleta
con esperencia crotera,
di'antigua estirpe guerrera,
dimana mi papeleta.

Hijo de Dios: imperfecto.
Rindo culto a la amistad,
el bronce de la verdad
entropilla los afectos.
Deshecho cualquier proyecto
obsecuente, adulador;
con reboque de señor
disimulando el carancho:
por limpio que sea el chancho,
siempre es chancho y tiene olor.

Dulce guitarra española
como carne de bagual;
donde canta este zorzal,
las calandrias hacen cola.
Se atropellan las chingolas
po'el asunto 'e las cuestiones;
los cuervos y lechuzones
me quisieran desplumar,
y ¡qué apuro por cantar
le ha dentrao a los gorriones...!

Aprendí en los redomones
si hace frío y es temprano:
ser precavido, liviano
y dispuesto a los garrones.
Entre matungos sobones
que no gatillan las patas
la dignidad se abarata
y se empieza a desteñir.
No es cuestión de confundir
retreta con serenata.

Astuto como indio herido
pa' mezquinar la persona,
a la mentira embrollona
en un mundo confundido.
Soy de raíz definido,
con flores y con espinas
y mi conciencia Argentina
no es chicharrón de vizcacha;
y tampoco oveja guacha
que la corren las gallinas.

Y ya pego la sentada
pa' corcoviar al descuido:
una torcida, un quejido
y el estribo, una patada.
Tengo cuchilla afilada
en la zurda, poncho fino
pa' cualquier bicho dañino
sea de adentro o de ajuera,
¡y no tengo más bandera
que el pabellón Argentino!

¡Charlatanes de cocina,
me tienen medio pasao!
y bastante repugnao
señores de cartulina:
el veneno que camina,
el mediocre, el resentido,
el ventajero, el bandido,
orejeando los barullos
que anda a salto de yuyo
como el cuis: a los chillidos.

Y me molesta el bocón:
puro jarabe de pico
manejados del hocico
como toros de galpón;
son frágiles de opinión
cuando la taba es culera.
Pero de cualquier manera,
como se han puesto baqueanos,
se le revalsan las manos
recorriendo las tramperas.

Mi hermano, herido en el ala,
es un tigre que tranquea
pero a ese naide lo arrea
con un rebenque de chala.
Cuando la patria echó mala
dio la sangre sin cumplido;
en las buenas abstraído,
como daga amojosada,
pero cuidao la patada
del mancarrón distraído.

Los facones caroneros,
las boleadoras, el lazo,
lanzas, sable, trabucazo
tosiendo los entreveros;
lobunos, gateaos, overos,
se jugaban escarciando,
el tiempo de andar patiando
tan solo para un rodeo
cada gaucho es un museo
con las armas descansando.

¡M'echo tierra sobre el lomo!
igual que el toro empacao
el musculo amartillao
y el aspa con varios plomos.
Si yo fuera mayordomo
de mi país, a lo ancho,
pondría guardacaranchos;
y a lo largo: curanderas;
un sapo en cada bichera
y un chiquero pa los chanchos!  

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